Valeria Núñez
Doce años en carga aérea. Montó Vuelapatas después de mudar a su propia perra y descubrir que nadie le contaba nada durante el vuelo.
Empezamos porque a nuestra fundadora nadie le contó nada mientras su perra cruzaba el país. Once años después seguimos contando todo.
En 2015 Valeria mudó su vida de Miami a Seattle y con ella a Nala, una galga de nueve años. Pagó a una empresa de transporte y durante siete horas no supo absolutamente nada. Nala llegó bien. El susto no se le quitó nunca.
Vuelapatas nació de esa tarde. No inventamos el traslado de animales: inventamos la parte en la que alguien te llama.
Es la única norma que no tiene excepciones. Ha costado cancelar vuelos, devolver dinero y perder clientes. Sigue en pie.
Doce años en carga aérea. Montó Vuelapatas después de mudar a su propia perra y descubrir que nadie le contaba nada durante el vuelo.
Veterinario acreditado. Firma el visto bueno de cada traslado y decide cuándo un animal no debe volar.
Conoce de memoria los requisitos de los 50 estados. Su control de vencimientos es el motivo de que aquí no se pierdan vuelos por papeles.
Construye y mide cada transportín. Si una jaula no cumple, no sale, aunque el vuelo se caiga.
No pedimos experiencia en carga aérea: eso se enseña. Pedimos que entiendas por qué una familia está nerviosa a las tres de la mañana.
Escríbenos y cuéntanos lo tuyoCuéntanos el origen, el destino y cómo es tu mascota. Te damos el plan completo y el precio cerrado en el momento.